Audi Q8: probamos el SUV grande y deportivo de Audi

Son ya varios aos los que Audi lleva especulando con lanzar al mercado un ‘anti BMW X6’. Por fin ese da ha llegado, y el producto final, bautizado como Q8, resulta francamente interesante.

10.000 km en avión son los que hemos recorrido para conocer de primera mano uno de los productos más esperados de la firma alemana. El nuevo Audi Q8 estará a la venta en España a partir del mes de julio por un precio que rondará los 85.000 euros, posicionándose como rival de los BMW X6, Mercedes GLE Coupe, e incluso Porsche Cayenne.

El nuevo Audi Q8 es un modelo derivado del Q7, respecto al cual pretende aportar un extra de deportividad tanto en lo estético como en lo dinámico. Las proporciones de su carrocería son diferentes, pues es un poco más corto (mide 4,98 m de largo; esto es 7 cm menos que el Q7), más bajito (1,70 m; 4 cm menos) y más ancho (1,99 m; 3 cm más). Asimismo, dispone de puertas sin marco de ventanilla, luce una enorme parrilla frontal, y sus llantas pueden ser de hasta 22″. Con todo, es un modelo más imponente que el Q7, y visualmente se aprecia más ancho y más compacto. Además, estrena algunos tonos para la carrocería prácticamente inauditos en este segmento, como el naranja metalizado que puedes ver en estas imágenes.

Audi Q8: así es por dentro

El Audi Q8 deriva del Q7, pero por dentro apenas se parecen. Esto se debe a que el Q7 es un modelo que data de 2015, y aunque su parentesco es innegable, el Q8 ha aprovechado su mayor juventud para incorporar los últimos avances de la marca, como el interface que ya conocemos de los Audi A6, A7 y A8. Por tanto, en el habitáculo del Q8, de serie, podemos encontrar tres pantallas. La primera, de 12,3″, corresponde al cuadro de mandos, e integra el Virtual Cockpit de Audi, personalizable por el conductor. Las otras dos pantallas se ubican en la consola central, siendo la superior de 10,1″ y la inferior de 8,6″. Ambas disponen de tecnología háptica. Esto quiere decir que son capaces de ofrecer un feedback, tanto táctil como sonoro, cuando actúas sobre la pantalla. Dicho de otro modo, cuando tocas alguna función de la pantalla sientes en tu dedo que estás pulsando un botón real, pues la pantalla emite un estímulo a tu dedo y a tus oídos.

En cuanto al espacio interior, para tratarse de un SUV de estilo coupé, está muy bien aprovechado por dentro. Los 3,0 metros de batalla de los que dispone, al igual que el Q7, benefician un buen espacio para las piernas en la parte trasera, mientras que la altura disponible en la parte posterior es mucho más que aceptable. Además, los asientos traseros son regulables en longitud, de manera que se puede ‘jugar’ con el espacio para las piernas y para el equipaje. En cuanto a esto último, el Q8 dispone de un maletero de 605 litros de capacidad, ampliables en otros 75 litros extra con los asientos posteriores en su posición más adelantada posible.

Audi Q8: así va

El Q8 no pretende ser únicamente más deportivo que el Q7 en lo estético, sino también en lo funcional. Por eso, el menor centro de gravedad, unido a ejes más anchos, le aportan un mayor aplomo sobre la carretera y una mejor estabilidad en conducción sobre asfalto. Además, dispone de algunos accesorios opcionales que mejoran este aspecto, como el eje trasero direccional (capaz de girar las ruedas posteriores en hasta 5º), o la suspensión neumática deportiva (también hay una neumática estándar, mientras que la de serie es de muelles helicoidales, pero eso sí, con amortiguadores adaptativos en todos los casos).

Asimismo, el sistema de tracción total Quattro trabaja en consonacia con un dispositivo electrónico de distribución selectiva de par, aplicando fuerzas de frenado sobre cada rueda para que el vehículo avance de la forma más eficiente posible. Con todo, el Q8 es más ágil y dinámico que el Q7, y eso que es levemente más pesado (en vacío, 2.145 kg; lo que son 75 kg más que el Q7 equivalente) debido fundamentalmente a dos causas: las grandes ruedas y el sistema mild-hybrid que explicaremos a continuación. En general, respecto al Q7 del que deriva, el Q8 entra mejor en las curvas y gira más plano, con el consecuente menor balanceo de la carrocería. Bien es cierto que el Q7 resulta más capaz fuera del asfalto, pero dentro de él el Q8 es más resolutivo, algo que tiene mérito ya que el Q7 ya era uno de los mejores SUV de gran tamaño en cuanto a dinámica de conducción, apenas superado por el Porsche Cayenne.

En cuanto a la gama de motores, si bien está prevista una versión híbrida enchufable con fecha por definir, por lo pronto el Q8 contará con tres motorizaciones. La de lanzamiento es la 50 TDI, correspondiente al propulsor 3.0 TDI de 286 CV y 600 Nm de par, cifras con las que este vehículo puede acelerar de 0 a 100 km/h en 6,3 segundos y alcanzar 245 km/h. Ya en 2019, durante el primer trimestre se incorporarán a la gama una versión diésel de acceso (45 TDI de 231 CV basada en el mismo bloque 3.0 TDI) y una de gasolina: 55 TFSI de 340 CV.

En cuanto al sistema mild-hybrid, se trata de una microhibridación que Audi incorpora a sus nuevos modelos de alta gama. A grandes rasgos, comprende un sistema eléctrico, alimentado por una batería de 48V, que va conectado a un generador eléctrico de 16 CV. Dicho generador no tiene la función de mover el coche por sí solo, pero sí reduce el consumo de combustible en 0,7 l/100 km gracias a algunas aportaciones, como la posibilidad de desconectar el motor térmico durante algunos segundos cuando se circula por autopista bajo bajas cargas de acelerador, o el poder activar el sistema Stop?t ya desde los 22 km/h, de forma que desde ahí hasta la detención se circula con el motor desconectado.

En otro orden de cosas, el Q8 cuenta con hasta 7 programas integrados en el dispositivo Audi Drive Select, siendo dos de ellos específicos para terrenos no asfaltados. Además, sus múltiples sensores y radares dan vida a hasta 39 sistemas de asistencia a la conducción, entre los que destacan, más allá de los habituales, algunos poco comunes como un asistente para evitar que las ruedas golpeen los bordillos, u otro que te ayuda a circular con un remolque incluso marcha atrás.

Con todo, el Q8 se posiciona como una alternativa más dinámica que el Q7. Obviamente, cede un poco en cuanto a habitabilidad y a capacidades off-road, pero las escasas pérdidas son más que razonables si valoramos lo que aporta, que básicamente es una conducción mucho más entretenida y un diseño repleto de personalidad.

  • Lo mejor: Capacidades dinámicas para tratarse de un SUV, impecable calidad de construcción.
  • Lo peor: Peso un poco elevado, precio superior al del Q7



Fuente: https://www.autofacil.es/audi/q8/2018/06/21/probamos-audi-q8-dinamismo-deportividad/44860.html

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