Prueba Audi A3 30 TDI Black Line Edition 2021: 116 CV son suficientes?

El nuevo Audi A3sigue apostando por todo lo que hizo triunfar a sus antecesores, pero con ms tecnologa y mecnicas ms eficientes. Hay ms de evolucin o de revolucin?

Los últimos años del siglo pasado sirven para entender muchas cosas del actual mundo del automóvil. Quitando algunos coches un tanto especiales como el primer Mercedes Clase A de 1997, las marcas premium básicamente ofrecían berlinas y deportivos, además de algún que otro todoterreno o furgonetas, como era el caso de Mercedes.

Sin embargo, cuando en 1999 Audi decidió presentar el A3, lo que en realidad estaba haciendo era entrar de lleno en un segmento tan competido como el de los compactos. Triunfó. Y lo hizo de tal manera que, en cierto modo, le abrió los ojos a las marcas premium sobre un aspecto: les confirmó que tenían mucho que pescar en otros segmentos donde nunca habían echado la caña.

Desde entonces, el A3 ha sido un claro modelo de éxito de Audi. Y, además, el hecho de estar creado a la par que el Volkswagen Golf, el Seat León y el Skoda Octavia desde el primer momento, permitió que los costes de desarrollo fuesen un poco más contenidos.

Su condición de modelo premium conlleva un precio más elevado, y eso lógicamente le ha impedido ser un superventas, misión que ya estaba encomendada en el Grupo al Golf y al León, principalmente.

Ahora, y al tiempo que sus tres primos han presentado sus correspondientes cuartas generaciones, el A3 hace lo propio con un modelo que, a simple vista, apenas parece haber cambiado. Sí tiene un nuevo diseño, más moderno pero con unas líneas claramente reconocibles. Y sí, sigue siendo un compacto de cinco puertas y 4,34 metros (3 cm más que antes), si bien es cierto que ahora ya no va a haber una carrocería de tres puertas. Sigue empleando la plataforma MQB debidamente evolucionada para la ocasión y eso hace que, como veremos un poco más adelante, el tacto de conducción sea tan bueno como lo era en su antecesor.

Así es por dentro

Los grandes cambios llegan al abrir la puerta, con un salpicadero completamente nuevo y en el que las pantallas toman protagonismo para crear un ambiente más moderno, tecnológico y pintón. Por suerte, y frente a sus tres primos, el A3 apuesta por emplear más botones físicos, algo muy de agradecer a la hora de manipular en marcha cosas tan sencillas como el navegador. También es fácil y rápido dar con la postura al volante perfecta, y lo mismo se puede ir sentado muy bajito que bastante elevado. Los asientos deportivos de esta unidad son muy buenos por sujeción y comodidad.

El espacio detrás o el maletero apenas varían. Y, aunque esos aspectos nunca han sido su fuerte, tampoco es que necesitase una gran mejora. Las plazas traseras están en la media del segmento en todas las mediciones, y no hay grandes variaciones frente al anterior A3. Como en la mayoría de sus rivales, dos adultos irán muy bien; un tercero, ya no tanto por anchura. El maletero tampoco varía frente al anterior ni por capacidad ni por formas (tiene 380 litros y es muy regular, lo que facilita la colocación de la carga), y sigue estando en la media. Puede llegar a 1.200 litros si se abaten los asientos traseros. Lleva kit reparapinchazos de serie, pero hay una rueda de repuesto de emergencia por 155 euros.

Así va el Audi A3 30 TDI

En marcha, y como decíamos, ha cambiado poco. En el caso de nuestra unidad de pruebas, el pack Black Line Edition incluye una suspensión deportiva y llantas de 18″. Con esta configuración, este Audi sigue destacando en comportamiento: tiene un eje delantero muy preciso y con una capacidad de agarre abrumadora, pero en general el coche parece haber ganado un pelín de agilidad, algo que le hace todavía más efectivo en zonas de curvas, aunque con la nobleza de reacciones típica de los modelos de Audi.

En autopista se muestra aplomado, con un tacto de coche más grande, mientras que con esta suspensión la comodidad se mantiene en unos niveles más que aceptables: es durita y tiende a agitar un poco los cuerpos de los ocupantes, pero no es algo en absoluto insufrible en viajes largos y no resulta especialmente seca en ningún momento.

En cuanto al motor, este 30 TDI cuenta con un 2.0 TDI de 116 CV. Llama la atención que, para esa potencia, se haya recurrido a un motor tan grande. Pero está claro que el resultado es tan excelente que, de nuevo, la dudosa moda del downsizing (eso de apostar por propulsores de baja cilindrada para gastar menos carburante, supuestamente) queda en entredicho.

Y es que estamos ante un motor con muy buena respuesta a cualquier régimen, especialmente voluntarioso a bajo y medio régimen y con un consumo tan bajo como el de otros diésel de menos cilindrada, e incluso menor porque, con esa respuesta a bajas revoluciones, no requiere acelerar tanto. Verás medias de unos 5 L/100 km sin tener que esforzarte en conducir de forma eficiente. Por ponerle una pega, podría ser un poco menos ruidoso.

Asociado a un suave, preciso y agradable cambio manual de seis marchas, optar por el 35 TDI de 150 CV (es 3.480 euros más caro) es algo que sólo recomendamos en caso de que queramos un cambio automático (no disponible para el 30 TDI), que solamos circular muy deprisa, o que lo hagamos con asiduidad por carreteras secundarias que requieran efectuar muchos adelantamientos.

Precio del Audi A3 2021

En este enlace puedes encontrar los precios y características técnicas de toda la gama A3 actual, incluyendo el Sportback, el Cabrio y el Sedán.

Veredicto

Si nos fijamos en esta versión 30 TDI, la cuarta generación del Audi A3 es más una gran evolución que una revolución en sí, pues esto es algo que más bien se experimentará con la llegada de las variantes híbridas enchufables y demás. Entretanto, el A3 30 TDI es un diésel básico que cumple muy bien en todo, con un consumo bajo y con una puesta al día suficiente para mirar sin complejos al BMW Serie 1 y al Mercedes Clase A, sus grandes rivales. Sí, es caro. Tanto como ellos. Es parte de su ‘encanto’.



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