Prueba Audi e-tron Sportback 55 quattro 2020: lo bueno de un Audi, en formato elctrico

Hace algo ms de un ao que Audi presentaba su primer coche 100% elctrico fabricado en serie, el Audi e-tron. Y ahora, llega la variante Sportback, que aade un plus de diseo y exclusividad por un sobrecoste de 2.300 euros. Merece la pena?

Carrocería todocamino, diseño de coupé, prestaciones de auténtico deportivo, una mecánica eléctrica… No cabe duda de que sobre el papel, el Audi e-tron Sportback 55 quattro tiene todo para ir a la moda. Pero además, de todo eso, si te llamas Audi también estás obligado a ser mejor que cualquiera de tus rivales ¿lo consigue el e-tron Sportback?

Lo cierto es que de entrada, este nuevo Audi eléctrico juega con ventaja, ya que toma como punto de partida la base del e-tron, presentado hace apenas un año. Eso significa que está desarrollado a partir de la plataforma MLB del Grupo VAG, que puede equipar unas baterías de hasta 95 kWh (están entre las más grandes de la actualidad) y que ofrece versiones de hasta 408 CV de potencia.

Sin embargo, también se han introducido mejoras, que consiguen incrementar la autonomía en ambas versiones; como una carrocería muy aerodinámica, como con coeficiente Cx de 0,25 (cifra brillante para un SUV de su tamaño), un sistema de recuperación de energía que mejora su capacidad un 30%, o un sistema de carga más rápido y avanzado… entre otras cosas.

Nuevo Audi e-tron Sportback 2020: un diseño con DNI español

A simple vista, lo primero que llama la atención del nuevo Audi e-tron Sportback 55 quattro de esta prueba es su gran tamaño:su carrocería, obra del diseñador español Juan Carlos Huerta, mide 4,90 metros de largo, 1,93 metros de ancho y 1,61 metros de alto. Unas dimensiones muy similares a las del que lo sitúan cerca de modelos como el Q8, con 4,99 metros de longitud.

No obstante, aunque su tamaño es prácticamente calcado al del Audi e-tron ‘convencional’, a simple vista tiene una apariencia más dinámica, gracias a la caída del techo. Algo que ayuda a mejorar la aerodinámica. De hecho, de serie el e-tron Sportback tiene un Cx de 0,27, que se reduce a 0,25 en caso equipar los retrovisores virtuales.

Otra de las grandes novedades de este Audi son sus faros Matrix LED Digital. En su parte central hay un pequeño chip que contiene un millón de microespejos, cuya longitud es de apenas unas centésimas de milímetro. Con la ayuda de campos electrostáticos, cada espejo individual puede inclinarse hasta 5.000 veces por segundo para orientar la luz con total precisión, o bien, para proyectar sombras cuando sea necesario (por ejemplo, cuando circulan coches de frente).

Audi e-tron Sportback 2020: un interior de alta tecnología

Si hay una palabra para definir el interior del Audi e-tron Sportback es tecnológico. De hecho, resulta tan avanzado que, en un primer momento, podría llegar a abrumar al conductor. No obstante, con algo de práctica, todo parece bastante lógico y sencillo de controlar.

Al igual que todos los modelos de la gama Audi, cuenta con la instrumentación digital Audi Virtual Cockpit, dos pantallas hápticas en la consola central (al tocarlas generan una pequeña vibración que emula el tacto de un botón) y una gran pantalla en la consola central para el sistema multimedia MMI Touch.

Sin embargo, las verdaderas estrellas son los retrovisores virtuales. Si se paga esta opción, los retrovisores convencionales se sustituyen por dos cámaras que apuntan hacia atrás. Las imágenes que muestran estas cámaras se proyectan en dos pantallas OLED montadas, en ambas puertas. La resolución y la visibilidad son excelentes, incluso con niebla y lluvia, aunque quedan un pelín más abajo de lo habitual en los retrovisores convencionales.

Audi e-tron Sportback 2020: así va en marcha

En el apartado mecánico este Audi cuenta con dos motores eléctricos, uno en cada eje, con 165 kW el delantero y 135 kW el trasero. La suma de ambos ofrece una potencia combinada de 408 CV y un par máximo de 664 Nm. Todo ello, alimentado por una batería de 95 kWh.

En marcha, la principal novedad del e-tron es que cuenta con un sistema de recuperación de energía que es capaz de recuperar un 30% más de energía en las fases de frenada y deceleración para recargar la batería. Eso, unido a un nuevo sistema de refrigeración para la batería, hace que la autonomía mejore ligeramente respecto al e-tron convencional.

En cualquier caso, durante nuestra ruta de más de 100 kilómetros por autopista y autovía, terrenos poco favorables para un eléctrico, el consumo medio ha sido de 25 kWh. Es decir, en la práctica, se ha reducido el consumo en aproximadamente 5 kWh respecto al e-tron que probamos hace algunos meses.

En marcha hay dos puntos que destacan sobre el resto: el confort de marcha y el silencio de rodadura. De hecho, me atrevería a decir que el e-tron es el coche más silencioso que he conducido.

En cuanto a las prestaciones, con el modo Boost activado (para ello basta seleccionar el modo dynamic en el Audi Drive Select) desarrolla 408 CV… y es un coche tremendamente rápido, como demuestra su aceleración de 0 a 100 km/h en 5,7 segundos y una velocidad máxima autolimitada a 200 km/h. No obstante, comparado con otros coches eléctricos como el Jaguar I-PACE o el Tesla Model X, su forma de ganar velocidad es más progresiva, en parte, porque el tacto del acelerador permite modular mejor las aceleraciones.

También es excelente el tacto de su equipo de frenos, gracias a su tecnología by wire (sin conexión física entre el pedal de freno y el sistema de frenado). Gracias a ello, consigue evitar el tacto de pedal inconsistente presente en muchos híbridos y eléctricos cuando actúa el sistema de frenada regenerativa. Y hablando de regeneración, este Audi cuenta con tres niveles, seleccionables desde las levas: sin regeneración, retención media y regeneración alta.

Por lo demás, aunque la tracción es excelente, el coche balancea muy poco -las baterías están bajo el suelo- y es bastante ágil en carreteras de montaña, en las frenadas al límite o en apoyos fuertes, se perciben sus 2.595 kilos de peso en orden de marcha€ Es cierto que puede ser un coche muy veloz, pero también que se disfruta más cuando se disfruta del viaje que cuando se conduce al límite.

Recarga hasta 150 kWh de potencia

El Audi e-tron Sportback cuenta con dos tomas de recarga, una a cada lado de la carrocería. En trayectos largos, el Audi e-tron Sportback 55 quattro puede cargarse con corriente continua (DC) de hasta 150 kW en estaciones de carga rápida. De esta forma, en 30 minutos puede recargarse al 80%. Son cifras que lo sitúan como una referencia entre los eléctricos.

No obstante, también puede recargarse utilizando un cable estándar (Modo 3). En este caso, hay disponibles hasta 11 kW de potencia, que pueden llegar a 22 kW con un segundo dispositivo de carga a bordo opcional, denominado connect.

Por último en este apartado cabe destacar el servicio de carga Audi e-tron Charging Service, proporciona un fácil acceso a más de 180.000 puntos de recarga pública en 24 países europeos. Aunque tal vez, la mejor noticia sea que con una única tarjeta, permite iniciar la recarga en postes de la mayoría de las compañías.

Precios del Audi e-tron Sportback 2020 para España

A igualdad de equipamiento, este Audi cuesta 2.300 euros más que el e-tron convencional. Lo cierto es que desde el punto de vista lógico no tienen una gran justificación, ya que todas las novedades presentadas en el e-tron Sportback, también se han implementado en el modelo ‘convencional’. Sin embargo, en mi opinión son 2.300 euros de puro de diseño, en un coche cuyas tarifas oscilan entre los 75.430 y 87.340 euros. Yo los pagaba.



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