Primera prueba del Renault Arkana E-Tech 2021: un SUV atractivo y ahorrador


El Arkana se ha convertido en una de las sensaciones de la temporada, con una gran acogida por parte de los clientes. Y lo va a ser aún más con la versión híbrida E-Tech, que está a la venta desde 27.075 euros.

En 2018 Renault presentó un prototipo, casi preparado para pasar a producción, denominado Arkana. Se trataba de SUV con estilo coupé (hay quien lo llama CUV, de Coupé Utility Vehicle) bastante atractivo, pero destinado en exclusiva al mercado ruso. Algo chocante, dado el auge de este tipo de carrocerías en occidente.

Al final la lógica se impuso y un par de años después se anunciaba su expansión a otros mercados, entre ellos el español donde, según nos han comentado los responsables de la marca, se ha convertido en la sensación tanto en las exposiciones como en las compras y consultas online. Y eso sin que se haya estrenado la campaña publicitaria en televisión…

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Estos datos nos los transmiten durante la presentación del Arkana E-Tech, que se produce dos meses después de que probásemos la versión de gasolina de 140 CV. Y después del verano, se unirá el 1.3 TCe de 160 CV.

Antes de entrar en harina, hay que hacer una aclaración importante: el Arkana que llega a nuestro mercado no tiene casi nada que ver con el que se vende en el mercado ruso, pese a que, aparte de compartir denominación, tienen un aspecto casi idéntico. La principal diferencia está en que aquel está construido sobre la plataforma del Dacia Duster, y el ‘nuestro’ tiene la CMF-B, heredada del Clio. También varía su origen, puesto que mientras uno se fabrica en Rusia, el otro viene de Busan (Corea del Sur).

Hecha esta aclaración, lo cierto es que el Arkana cumple con lo que su aspecto promete. Si lo comparamos con el Kadjar, presenta un dinamismo muy superior; de hecho, no tienen nada que ver, puesto que el Arkana tiene unos ajustes de suspensión diferentes y una dirección que responde con mayor rapidez a lo que ordena el volante.

De hecho, el dinamismo del Arkana es sorprendente, sobre todo lo poco que inclina la carrocería, cuyo punto más bajo está a 20 centímetros del suelo. Sí, estás leyendo bien, tiene más altura libre que la mayoría de SUV del mercado, incluso que algunos dotados de tracción total. El Arkana no tiene aspiraciones en este sentido, pues toda su gama es de tracción delantera, y la generosa separación respecto al suelo responde principalmente a criterios estéticos.

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En lo que respecta al motor, el 1.3 TCe de 140 CV nos dejó buenas sensaciones en cuanto a prestaciones (acordes a su potencia) y consumo, que puede estar por debajo de 6,5 L/100 km con facilidad. Incluso el cambio automático de doble embrague EDC7 ha mejorado en suavidad, mientras que su principal lunar está en la sonoridad, algo elevada al superar las 4.000 rpm. Aquí tienes el enlace al primer contacto.

El E-Tech no tiene nada que ver desde el punto de vista mecánico, aunque curiosamente el resultado es similar, al menos a la hora de circular por autopista. En carretera, el E-Tech tiene esa conducción particular que impone el hecho de no contar con una caja de cambios al uso; quien haya conducido un Toyota híbrido sabrá de qué hablo. De nuevo, la insonorización podría ser mejor, más en este caso en el que el motor gira muy alto de vueltas cuando se precisa la máxima aceleración.

En conducción urbana, el E-Tech sale vencedor por goleada. Siempre que es posible, el sistema híbrido apaga el motor de combustión para mover al coche con el eléctrico, lo que repercute en que el consumo sea muy bajo, incluso por debajo de 5 L/100 km. De hecho, en un recorrido de 60 kilómetros con en torno a un 40% de ciudad y 60 % de autopista a ritmo tranquilo, obtuvimos un gasto de 5,2 L/100 km.

El conductor no tiene muchas posibilidades para influir en el funcionamiento del sistema híbrido. Una de ellas es la posición B del cambio, que aumenta la retención (es útil para descensos muy pronunciados) y permite una carga más rápida de la batería. Y la otra es un botón que fuerza el funcionamiento en modo eléctrico, siempre que haya almacenada suficiente electricidad.

También es cierto que optar por el E-Tech tiene desventajas, como que el maletero pierde 33 litros de capacidad; aún así, tiene 480 L, más de lo que ofrece un Kadjar.

Queda hablar del precio y, sorprendentemente, no es un factor determinante. Si tomamos como ejemplo el acabado R.S. Line, el más demandado de la gama, el E-Tech sólo cuesta 1.349 euros más. Y no olvidemos que el E-Tech no tiene rivales directos en el mercado, otro punto a su favor.



Fuente: https://www.autofacil.es/renault/arkana/primera-prueba-renault-arkana-e-tech/251443.html

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