Prueba BMW 118d Steptronic: ahora con traccin delantera

En su tercera generación, el BMW Serie 1 recibe la modificación más importante de su historia: ahora es de tracción delantera. ¿Qué tiene eso de bueno y de malo?

Cuando el BMW Serie 1 llegó al mercado en 2004, para ocupar el lugar del Serie 3 Compact, lo hizo con dos objetivos: ser uno de los mejores compactos premium, y convertirse en la referencia deportiva de todo el segmento. Ambos los consiguió y, respecto al segundo, lo logró en parte debido a su condición de propulsión trasera, quedándose como único compacto del mercado de este tipo cuando, en 2008, Mercedes descatalogó el Clase C Sportcoupé.

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Y, aunque ese siempre ha sido un atributo propio del Serie 1, el viraje de la marca hacia plataformas de tracción delantera para sus vehículos más modestos ha alcanzado al Serie 1, uno de los modelos más importantes para BMW. La cuestión es si ese cambio de rumbo le hará o no perder la ‘chispa’ de su antecesor.

Entonces, ¿cómo es el nuevo Serie 1? Estrena la plataforma de los BMW X1 y X2, Serie 2 Active Tourer y Mini Clubman y Countryman. Se denomina UKL2 y está diseñada para motores transversales y tracción delantera, si bien también puede adaptar tracción total. Y, aunque prescindir de la propulsión trasera inevitablemente implica una deportividad menos marcada, también supone mejorar los dos aspectos más criticables del antiguo modelo: la habitabilidad en las plazas traseras y la capacidad de maletero.

La carrocería tiene unas dimensiones prácticamente calcadas a las de su predecesor -el nuevo es 10 mm más corto y 30 mm más ancho-, pero desaparece la versión de tres puertas. Asimismo, su diseño se renueva por completo. El frontal, presidido por una parrilla de gran tamaño, luce formas similares a las de los X1 y X2, mientras que los pilotos traseros se inspiran en los del Serie 3.

Bajo el capó, los excelentes motores sufren pocos cambios más allá de que van colocados de forma transversal en lugar de longitudinal, siendo el más notorio el reemplazo del motor de 3.0 de la versión deportiva por un más eficiente 2.0 de cuatro cilindros.

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Por dentro también es totalmente nuevo, y adapta mucha tecnología de primer nivel ya vista en el Serie 3. El ejemplo más interesante es la inclusión, de forma opcional, de un asistente personal vocal al que se le pueden pedir desde cosas sencillas como introducir un destino en el navegador, hasta que te explique cómo funciona tal o cual sistema del vehículo, o te informe de cuándo debes pasar la próxima revisión.

Incluso te permite expresar emociones y sentimientos a los cuales intentará poner solución: puedes decirle que estás triste y te pondrá música alegre, que tienes frío y activará la calefacción, que tienes antojo de comida italiana y te buscará el restaurante italiano más cercano…

Un interior más elaborado

El interior del antiguo Serie 1 admitía pocos reproches en cuanto a calidad, pero sí respecto a habitabilidad. El nuevo modelo emplea materiales más refinados, tiene una apariencia más sofisticada y dispone de plazas traseras más espaciosas. Los botones del climatizador son algo pequeños, aunque al menos están bien ubicados y son ‘de verdad’, no táctiles.

Detrás ahora viajan dos adultos con una amplitud razonable, algo que se nota en especial en el mayor espacio para las piernas, y eso que la batalla del vehículo ha decrecido 20 mm. Con 380 L, el maletero se sitúa en la media, pero tiene formas más aprovechables que antes y, en opción, el respaldo puede abatirse en tres partes.Si lo pagas puede llevar de todo: portón eléctrico, Head-Up-Display, iluminación ambiental, control gestual, aparcamiento semi-automático…

El comportamiento callará muchas bocas

BMW se ha preocupado de que la merma de deportividad por el cambio a tracción delantera sea la menor posible. El nuevo Serie 1 incluye de serie elementos como un control vectorial de par basado en los frenos para mejorar la motricidad en curva, o un control de tracción integrado en el propio motor, lo cual aporta una mayor rapidez y nitidez de actuación que los sistemas tradicionales. Además, a diferencia de rivales como el Mercedes-Benz Clase A, todas las versiones llevan suspensión trasera multibrazo, lo que le hace ganar confort, aplomo y agilidad.

Se mantienen los distintos modos de conducción -Eco, Comfort, Sport, Individual– y se ofrecen tres tipos de amortiguación: la estándar, la M Sport -con muelles 10 mm más cortos- y la adaptativa con dos niveles de dureza. La dirección es rápida e, incluso, más precisa que antes.

El motor diésel de 150 CV -118d- ofrece una respuesta muy lineal, con fuerza a cualquier régimen. Es agradable, no suena mucho y consume poco: unos 5,6 L/100 km en uso cotidiano.

Veredicto

Habrá críticos a los que no gustará la ‘traición’ del Serie 1 a su propulsión trasera, pero la realidad es que sus principales cualidades permanecen, y además ahora es más espacioso.



Fuente: https://www.autofacil.es/bmw/serie-1/2019/10/22/prueba-bmw-118d-steptronic-ahora/52953.html

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