Prueba del nuevo BMW Serie 7

Tras cuatro años en el mercado, la actual generación del BMW Serie 7 se renueva en lo estético y mecánico. En este último apartado es la versión híbrida enchufable la más beneficiada.

El BMW Serie 7 es la mayor berlina de representación de la marca germana desde 1977, año en el que salió al mercado la primera generación. La actual es la sexta, se conoce como G11, y lleva en el mercado desde 2015. Cuando BMW nos citó en Faro (Portugal) para probar el nuevo Serie 7, no fue para presentarnos una nueva generación, sino un restyling de la actual que se mantendrá vigente en torno a otros cuatro años más. Las modificaciones se centran en lo estético, lo funcional y lo mecánico.

Comenzando por lo primero, el BMW Serie 7 es ahora 2 cm más largo, tanto en su versión de carrocería normal como larga, alcanzando 5,12 y 5,26 metros respectivamente (esta última, por cierto, supone un sobreprecio de 9.100 euros respecto a la corta). Son nuevos los faros, ahora más finos e íntegramente de led, dejando la iluminación láser como equipamiento opcional. El capó es más voluminoso, el logo frontal de BMW es más grande y la parrilla frontal con los clásicos riñones de BMW crece un 40% en tamaño

También hay nuevos colores para la carrocería. En el interior, permanecen los principales elementos que antes de este restyling, y sigue destacando por una impecable calidad de construcción, si bien se ha mejorado la insonorización y el aislamiento acústico del habitáculo. Además, de serie viene con dos pantallas, una de 10,2″ que hace las veces de cuadro de mandos, y una de 12,3″ que se beneficia de la última versión del sistema multimedia BMW Operating System 7.0, a nuestro juicio el más intuitivo del segmento de las grandes berlinas de lujo. También hay mejoras en los paquetes de asistencia a la conducción, donde ahora, por ejemplo, el sistema de frenada autónoma de emergencia es capaz de detectar a ciclistas.

Por supuesto, las plazas traseras son una especie de salón rodante. La zona posterior se puede configurar con modo chófer (el asiento del copiloto se desplaza hacia delante y la butaca trasera se reclina) y con dos plazas individuales, gozando en el centro de una gran consola central en la que puedes contar con una tablet extraíble desde la que controlar la climatización, el dispositivo de masajes de los asientos o el sistema de sonido. También hay, opcionalmente, dos pantallas de 10,2″ ubicadas en los respaldos de los asientos delanteros.

La gama mecánica se beneficia de numerosas mejoras, si bien las más lucrativas son para la versión híbrida enchufable 745e. Este 745e reemplaza al antiguo 740e y resulta 9.550 euros más caro que este, pero aporta muchas mejoras. Por ejemplo, el motor térmico 2.0 deja paso a un 3.0, mientras que el propulsor eléctrico gana potencia.

En total, con el 745e dispones de 394 CV por los 326 CV de su antecesor. Y, aunque es una buena mejora, para nosotros la mejor atañe a la capacidad de la batería: 12 kWh, es decir, un 30% más que en su predecesor. Debido a esto último, la autonomía eléctrica es muy buena: entre 50 y 58 km en función de si el vehículo incorporar carrocería corta o larga y de si emplea propulsión trasera o el sistema de tracción total xDrive.

Además, cumple lo que promete: según nuestras pruebas, circulando tranquilo es sencillo alcanzar esos 50 km de autonomía sin gastar una gota de combustible. Y si lo que quieres es viajar, el 745e te permite hacerlo con un consumo real de unos 6,2 l/100 km, una cifra muy buena a tenor de su rendimiento.

Por lo demás, el 745e, que por cierto se recarga en un enchufe doméstico en 5 horas, es tan bueno como cualquier otro Serie 7. Ofrece un elevadísimo nivel de comodidad a bordo especialmente con el nuevo modo Comfort Plus seleccionado, puesto que la recalibrada suspensión adaptativa es súper efectiva. Obviamente, el BMW Serie 7 es una berlina de lujo, sin embargo, también es entretenido de conducir, mostrándose ágil y dinámico a pesar de su tamaño y peso, en gran parte favorecido por el sistema de dirección en el eje trasero.

El resto de la gama mecánica se compone de tres motorizaciones de gasolina y tres diésel. Las primeras corresponden a un 740i (3.0 turbo de 340 CV), 750i xDrive (4.4 V8 biturbo de 530 CV) y M760Li xDrive (6.6 V12 biturbo de 585 CV).

Los diésel se basan en el mismo bloque 3.0 de seis cilindros, disgregándose en versiones de 265, 320 y 400 CV, que se denominan 730d, 740d Xdrive y 750d xDrive respectivamente. Los precios del nuevo Serie 7 arrancan en 99.900 euros, si bien el 745e que hemos probado más a fondo cuesta 112.900 euros, cuantía que asciende a 117.300 euros si hablamos de la versión 745Le xDrive, es decir, con carrocería larga y tracción total.

  • Lo mejor: Calidad de construcción, posibilidades de equipamiento, confort, autonomía de la versión 745e.
  • Lo peor: Es mejor que su predecesor, si bien su precio ha sufrido un leve incremento.

Ficha técnica BMW 745e

Motor 6 cilindros, 2.998 cc + eléctrico
Potencia 394 CV
Par 600 Nm
Largo / ancho / alto 5,12 m / 1,90 m / 1,46 m
Velocidad máxima 250 km/h (autolimitada)
0-100 km/h 5,2 segundos
Consumo mixto 2,1 l/100 km
Emisiones CO2 48 g/km
Maletero 420 litros
Peso 1.995 kg
Cambio Automático, 8 velocidades
Tracción Trasera

 



Fuente: https://www.autofacil.es/bmw/serie-7/2019/04/03/prueba-nuevo-bmw-serie-7/49580.html

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