El nuevo Ford Explorer 2020 a prueba: hbrido, con 457 CV y un precio razonable

Despus de casi 20 aos fuera del mercado espaol, el Ford Explorer vuelve reconvertido en un SUV de ms de cinco metros de longitud, siete plazas y una planta motriz hbrida enchufable de 457 CV; todo ello por 73.300 euros.

Estuvo a la venta en España desde mediados de los años 90 hasta el 2001, y ahora ha vuelto dispuesto a recordarnos por qué dos décadas después aún añoramos aquella segunda generación de un vehículo que no hemos olvidado. Hablamos del Ford Explorer, reencarnado en esta su sexta vida en un SUV de 5,06 metros de longitud, 2,10 de anchura (con espejos plegados), siete plazas y una planta motriz híbrida enchufable que entrega nada menos que 457 CV y 825 Nm.

Su presencia es masiva pero proporcionada, algo a lo que ayudan las llantas de 20 pulgadas con neumáticos 255/55-20. Son la única medida disponible y, de hecho, solo habrá un equipamiento, cerrado, sin opciones, que en nuestro mercado se venderá como ST-Line pero que añadirá los elementos propios del acabado superior Platinum.

Ford Explorer: muy habitable

En el interior encontramos tres filas de asientos realmente amplias. La tercera se puede usar sin necesidad de contorsiones, y el grado de confort es el que esperas de un vehículo así, e incluso superior. Hay calefacción en cuatro plazas, ventilación en dos, climatizador con tres termostatos, tapicería de cuero de calidad, un equipo de audio impresionante firmado por Bang & Olufsen, un enorme techo panorámico y amortiguadores de dureza variable. La única desventaja del Explorer frente a sus rivales está en la imposibilidad de montar unos muelles neumáticos.

Se trata, no obstante, de una desventaja relativa, y es que en asfalto la puesta a punto de las suspensiones es uno de los grandes aciertos del vehículo, con un tarado firme que repercute en una sorprendente agilidad en carreteras viradas. Así, a pesar de sus dimensiones y de sus 2,5 toneladas de peso, el Explorer se defiende muy bien en zonas de montaña, e incluso en pistas de tierra, ya que el sistema de tracción total se conecta de forma imperceptible (en condiciones normales circulamos con motricidad únicamente en el tren trasero). Solo hay una pega: su batalla de 3,03 metros y la imposibilidad de elevar el vehículo limitan las capacidades fuera del asfalto.

El nuevo Ford Explorer sorprende por agilidad

Suspensiones aparte, la enorme potencia disponible juega también su baza en esa sorprendente agilidad. El sistema híbrido enchufable combina un motor de tres litros y 363 CV con un motor eléctrico alimentado por una batería de iones de litio de 13,6 kWh, y añade 102 CV a la potencia total disponible. Pero aún más importante que esos 102 CV es la disponibilidad inmediata de todo el par motor de la unidad eléctrica desde el preciso instante en que apretamos el acelerador, lo que hace que prácticamente sea indiferente la marcha en que vayamos para encontrar una aceleración notable.

Así, si queremos disfrutar conduciendo, basta con seleccionar el modo deportivo para, entre otras cosas, decirle al sistema motriz que se guarde una buena parte de la batería sin gastar para ayudarnos en las aceleraciones. También en este modo encontraremos un control de estabilidad inusualmente permisivo con un vehículo de este porte. Y, para completar el cóctel, el Explorer ofrece una dirección de buen tacto y el que posiblemente sea el mejor sistema de frenos que hayamos probado en un SUV híbrido, sin esa transición desconcertante entre el frenado eléctrico y el hidráulico que sí encontramos en muchos otros híbridos.

Ford Explorer 2020: un precio muy competitivo

Así que tenemos un enorme SUV híbrido que destaca por habitabilidad, equipamiento, comportamiento… y precio. Sus 73.300 euros son mucho menos de lo que costaría cualquiera de sus rivales con un equipamiento similar.

Y en el otro platillo de la balanza nos falta la suspensión neumática y, quizás, un pequeño extra de autonomía híbrida. Si bien es cierto que, según norma WLTP, contamos con 42 kilómetros de uso 100 % eléctrico, que es una cifra suficiente para la mayoría de los desplazamientos diarios, no es menos cierto que sus rivales ofrecen baterías de mayor autonomía y mayores capacidades de recarga.

En el Explorer, estamos hablando de casi seis horas para recargar al 100 % la batería en una toma doméstica. En Ford argumentan que con el hardware elegido, se logra una óptima relación entre coste y beneficio, y no les falta razón, ya que ciertamente el Explorer nos da acceso a la etiqueta Cero de la DGT, nos permite un uso totalmente eléctrico del vehículo en la mayoría de circunstancias, y su precio es claramente mejor que el de cualquiera de sus rivales.

No hay previsiones oficiales de matriculaciones. En el actual escenario y tratándose de un vehículo minoritario dentro de la gama, que además comienza su vida comercial sin reemplazar a ningún otro modelo cuyas ventas puedan tomarse como referencia, es difícil prever su éxito. Sí nos han garantizado que la demanda de unidades está asegurada y que tienen mucha fe puesta en un modelo cuyo éxito permitiría a Ford mejorar el promedio de emisiones del resto de su gama; un motivo más para apostar por su nuevo buque insignia.



Fuente: https://www.autofacil.es/ford/explorer/2020/10/15/ford-explorer-2020-prueba/58845.html

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