Ford Kuga Hybrid (FHEV) AWD 2021: primera prueba

El Ford Kuga ofrece una enorme gama de sistemas de propulsión. En esta ocasión nos hemos puesto al volante del Ford Kuga Hybrid con tracción total.

La gama Ford siempre ha contado con propuestas de tracción total, pero su oferta nunca antes había sido tan variada. A lo largo de dos intensas jornadas, hemos tenido la oportunidad de conducir varios modelos de la gama Ford dotados de diferentes sistemas de tracción total, de los cuales hoy vamos a centrarnos en el nuevo Ford Kuga Hybrid (FHEV) AWD.

La variada gama del Ford Kuga

De entrada, hay que aclarar que la familia Kuga ofrece un abanico amplísimo de sistemas motrices que comienza con los modelos EcoBoost 1.5 de gasolina, con tracción delantera y 120 o 150 CV, así como los EcoBlue 1.5 diésel, nuevamente con tracción delantera y 120 CV. Los primeros se ofrecen siempre con cambio manual, mientras que los diésel están disponibles en versiones manual y automática.

 

Un segundo escalón lo constituyen los diésel con hibridación ligera (MHEV), en este caso dotados de motor 2.0 EcoBlue de 150 CV, cambio manual y tracción delantera. A continuación se situarían los híbridos «completos» (FHEV) con motor atmosférico de gasolina Duratec 2.5, 190 CV y cambio automático de relaciones continuamente variables, disponibles tanto con tracción delantera como total. Y en lo más alto de la cadena evolutiva híbrida se encuentra el Ford Kuga PHEV, híbrido enchufable con motor atmosférico de gasolina Duratec 2.5, cuyo sistema de propulsión entrega una potencia conjunta de 225 CV, siempre a las ruedas delanteras y a través de un cambio automático de relaciones continuamente variables.

Por su parte, los Ford Kuga de tracción total comprenden un diésel EcoBlue 2.0 de 190 CV y cambio automático dotado del habitual acoplamiento progresivo del tren trasero mediante embrague de discos (como en las anteriores generaciones del Ford Kuga), así como la mencionada variante del Kuga híbrido FHEV, una auténtica novedad que es la que hemos conducido en esta ocasión.

Ford Kuga Hybrid AWD

Así, nos encontramos ante un SUV que se sitúa a caballo entre los modelos compactos y los familiares, con una longitud de 4,61 metros, cinco plazas y un maletero de entre 475 y 645 litros, en función del desplazamiento del asiento trasero.

Debajo del capó conviven un motor atmosférico de gasolina y una máquina eléctrica montados solidariamente en posición transversal. El motor térmico, de 2,5 litros y cuatro cilindros en línea, está fabricado enteramente en aluminio y trabaja bajo ciclo Atkinson, lo que mejora su eficiencia a un régimen de giro constante a costa de sacrificar su rendimiento en otras zonas de la curva de par. Precisamente para ayudarle en esos momentos en los que es menos eficiente se encuentra la máquina eléctrica, alimentada por una batería de iones de litio de 1,1 kWh. A diferencia del motor de gasolina, la máquina eléctrica puede actuar no solo como propulsor, sino como generador, transformando parte de la energía cinética del vehículo en electricidad durante las frenadas, y también funciona como motor de arranque y contribuye a prescindir de una caja de cambios convencional, reemplazada por un engranaje planetario con el que se obtienen relaciones variables, como ocurriría en un cambio CVT de poleas.

El motor Atkinson rinde solamente 152 CV, mientras que el eléctrico alcanza los 125 CV, y entre ambos pueden llegar a entregar 190 CV, siempre que la carga de la batería lo permita.

Hasta aquí no hay nada que no hayamos visto, por ejemplo, en un Toyota RAV4, pero Ford ha hecho algo que nos encanta, y es conectar el tren trasero mediante un embrague de discos múltiples que acopla el árbol de transmisión proveniente del tren delantero, frente a la solución habitual en los híbridos 4×4 consistente en montar un motor eléctrico en el eje trasero. Como ya hemos visto en el Honda CR-V Hybrid, esta solución es claramente más ventajosa de cara al uso fuera del asfalto, ya que de esta manera se puede enviar más par al tren trasero.

En parte por esto y en parte por su buena insonorización, el Ford Kuga Hybrid AWD ofrece una experiencia de conducción al volante muy similar a la de un modelo con un sistema de propulsión convencional. Se trata de un vehículo relativamente ágil y silencioso, en el que la principal diferencia frente a un modelo no híbrido se produce en las aceleraciones más fuertes, en las que el sonido del motor es prácticamente constante, como corresponde a un cambio de relaciones continuamente variables. Sin embargo, en fases de aceleración en las que no demandemos la máxima potencia, el cambio emula el funcionamiento escalonado de una caja de cambios convencional.

La sensación en marcha es la de un vehículo muy dinámico, y el consumo es realmente bajo, siempre por debajo de los siete litros cada 100 km, según el ordenador de a bordo.

El Ford Kuga Hybrid AWD cuenta con etiqueta Eco y se ofrece en cuatro acabados: Titanium, ST Line, ST Line X y Vignale, con precios que oscilan entre los 37.472 euros y los 42.922 euros, lo que supone algo más de 2.000 euros extra sobre las variantes de tracción delantera, una diferencia de precio que desde nuestro punto de vista merece muchísimo la pena.

 



Fuente: https://www.autofacil.es/ford/kuga/2021/03/16/ford-kuga-hybrid-fhev-awd/61338.html

¿Te sirvió la información?

Deja un comentario